La Virgen del Castillo

La primera noticia sobre la imagen de la Virgen, la dio Simón Bufeta, natural de Domingo García, pastor del ganado lanar perteneciente a D. Juan de Bartolomé Barrios, vecino de Bernardos. En 1723, el Sr. Bufeta contó a su patrón haber visto en el Cerro del Castillo y, por tres veces, la aparición de una imagen de la Virgen de especial hermosura y resplandor, pero no le creyó y le dijo que sería ilusión.

Virgen del Castillo

Virgen del Castillo

Todo lo expresado quedó sin reflexión hasta 1728, año en el que Fray Francisco de S. Joseph, religioso del convento de San Diego, escribe una carta al Ilmo. Sr. D. Joseph Magdaleno, obispo de Theos, y gobernador del Obispado de Segovia, en la que le relata cómo en el cerro que llaman del Castillo, en los restos de su ermita, llamada de San Salvador y cerca de las “Reales Minas de las Canteras”, había sepultada una imagen de MARÍA SANTÍSIMA, revelándole los misteriosos detalles de la ocultación y la verdadera historia y procedencia de aquella santa imagen, lo cual sabía él o por revelación o por tradición intima y reservada, y que según parece correspondía a la antiquísima imagen de Ntra. Sra. de los Remedios venerada en Bernardos hasta el siglo VIII, época en la que desaparece. Según la leyenda, es llevada al Castillo que poco después es destruido ante la proximidad de un poderoso ejército de moros.

Pero el Sr. Obispo no dio crédito a dicha carta, por lo que un mes después el alcalde de Bernardos recibió dos cartas, que expresaban lo mismo, con la misma firma y letra. El mencionado alcalde se personó en el sitio y a poco más o menos de media vara que se cavó, se encontró una losa de mas de dos tercias y calafeteada de cal por toda circunferencia y habiéndola levantado algo, se descubrió la imagen con un rostro de especial hermosura, lisa y de color plomo.

Según parece, esto ocurrió el 16 de noviembre de 1728, lo cual se comunicó al Sr. obispo y este envió el 26 de noviembre de 1728 a D. Pedro Vidal de Tobía para que con D. Juan de Carmón, Notario de la Audiencia Eclesiástica, registrasen la imagen y la colocasen en la iglesia de Bernardos.

Basado en: “Historia de la aparición de la Virgen del Castillo”, escrito en 1867 por D. Ildefonso Llorente Fernandez.

Arcos, flores y banderines

Se instalarán un total de seis arcos florales, calculándose que en cada uno de ellos sumará cerca de 7.000 flores. Cada calle contará con un sinfín de banderines de múltiples colores y formas, así como de otros motivos decorativos que adornan calles y balcones. Se calculan unos 14 kilómetros de colgaduras con 19.000 banderines. El gasto lo sufragan los propios vecinos, por calles, a escote.

Cuando llega la fiesta aún no hay flores naturales en nuestros jardines, por eso, las señoras, como se ha hecho desde siempre, se afanan en confeccionar flores artificiales desde principios de año e incluso antes. Y consiguen unos resultados muy buenos, creando flores delicadas y de gran belleza plástica, que servirán para adornar los arcos que se levantan por las calles donde ha de pasar la Patrona en la procesión de la Subida. Este trabajo se desarrolla con un cierto aire de secreto, pues no les gusta que les copien los modelos. Los hombres se lo toman con más calma, su labor no comienza hasta más tarde. Ellos se encargarán “de levantar los arcos” sobre estructuras de metal o de madera y de poner las colgaduras por las calles.

La ermita

Ermita del Castillo

Ermita del Castillo

La ermita del castillo se encuentra situada al noreste del término municipal a unos 3 kilómetros de la villa, y ubicada dentro de un cerro. Se trata de un asentamiento de tipo castreño con un marcado carácter estratégico que ha sido objeto de varias intervenciones arqueológicas desde 1987, está declarado Bien de Interés Cultural con la categoría de Zona Arqueológica. (BOCYL nº 94/2005, de 18 de mayo de 2005)

En el siglo XIX, las leyes de Mendizábal establecieron que las iglesias y ermitas que no estuvieran al alcance de la vista desde su pueblo podrían ser desamortizadas. La ermita del Castillo no se veía desde Bernardos, y entonces los vecinos decidieron excavar en la roca una entrada al cerro para contemplar desde el pueblo la ermita. Un grabado en una pizarra lo atestigua: año de 1866. Todo un ejemplo de devoción popular.

Paloteo

Grupo paloteo - 2010

Grupo paloteo - 2010

Cada Subida supone la reactivación del grupo de paloteo, ya que sus componentes se juntan para preparar la cita, finalizada la fiesta, el grupo se desintegra. El baile es una parte importante del alma de la fiesta. Para esta edición, los danzantes llevan ensayando desde el año 2007.

Los danzantes bailan y hacen sonar sus palos delante de la virgen al son de la dulzaina castellana, interpretando jotas clásicas y otras de creación propia como el entrañable Adiós Bernardos.

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